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Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides

Complejidad: Intermedia

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides o ICSI (del inglés “intracytoplasmic sperm injection”) es una técnica de reproducción asistida in vitro que consiste en la fecundación de los óvulos por inyección de un espermatozoide con el fin de obtener embriones que puedan transferirse al útero materno.

El ICSI es un tratamiento relativamente nuevo; fue introducido en el 1992 en Bélgica. Revolucionó el tratamiento de la infertilidad masculina, brindando asistencia a parejas que previamente eran incapaces de concebir con la participación genética del padre biológico.

Tásas de Éxito

40-60% dependiendo de varios factores como la edad de la mujer, calidad y cantidad de los óvulos y la calidad del semen.

Estadísticas

Si bien la ICSI no garantiza fertilización, en promedio entre 60 y 70% de los óvulos inyectados llegan a fecundarse. En general, el desarrollo embrionario ya sea proveniente de Fertilización in Vitro o ICSI son muy similares. Existe una gran cantidad de laboratorios en el mundo que han abandonado totalmente la práctica del FIV y se dedican exclusivamente a ICSI, sea el causante la infertilidad de origen masculino o no.

Como todo tratamiento de fecundación in vitro, existen varios factores que puedan llegar a afectar el éxito del embarazo, incluyendo la edad de la mujer gestante y sus dificultades de fertilidad. La tasa de éxito del ICSI es muy similar a la de la fecundación in vitro clásica.
La probabilidad de que ninguno de los óvulos de la paciente llegue a ser fecundado por ICSI es muy baja, menor al 1%. Se estima que esa probabilidad de fallo se deba a la secuencia posterior al ICSI, ya sea por la expulsión del espermatozoide fuera del óvulo o por el estado sub óptimo de madurez de los óvulos requerido para el éxito del procedimiento.

Cómo y Dónde

La ICSI es un tratamiento que se asemeja al de la  Fertilización in Vitro (FIV) clásica ya que los pasos anteriores y posteriores a la inseminación son los mismos que para una FIV clásica, sin embargo cambia la técnica utilizada de inseminación. Para realizar la ICSI, sólo se necesita un espermatozoide por óvulo, mientras que en una FIV clásica son necesarios entre 50.000 y 100.000, ya que en este último procedimiento es el propio espermatozoide el que tiene que superar las barreras del óvulo espontáneamente para penetrarlo y fecundarlo. Una vez fecundado, el óvulo se convierte en un embrión y se transfiere al útero  para que pueda continuar su desarrollo.

La ICSI se efectúa en laboratorios autorizados y certificados por instituciones de salud, sociedades de reproducción humana nacionales e internacionales y por registros mundiales y/o regionales que supervisan el procedimiento normal de cada etapa de ICSI, con biólogo(a)s certificado(a)s a nivel nacional y/o internacional. 

Estos laboratorios en general son parte de clínicas de reproducción asistida.

¿Cuándo Usarla?

Se recomienda recurrir al ICSI en las circunstancias siguientes:

    • Cuando existe un problema severo de la calidad del semen, como un número muy bajo de espermatozoides, un porcentaje alto de anomalías en la forma de los espermatozoides, o un porcentaje bajo de  movilidad progresiva. 
    • Cuando se efectuó un tratamiento de fertilización in vitro clásico previo que fue deficiente.
    • Cuando el semen fue obtenido quirúrgicamente, tanto del testículo o de los epidídimos
    • Cuando la calidad del semen en el dia de la colección es insuficiente para proceder a una fertilización in vitro clásica, debido a variaciones naturales en las muestras de semen. 

Procedimientos

  1. Primero se efectúa una estimulación del ovario. La estimulación ovárica se realiza de la misma manera que para una FIV y dura entre 12 y 14 días. Durante estos días la paciente debe ser monitoreada cada 48-72 hrs por el/la médico(a) especialista con ultrasonidos y análisis hormonales en sangre y orina. Cuando el/la ginecólogo(a) advierte que hay un folículo dominante con un tamaño adecuado (entre 18-20 mm) administra una dosis de hCG (una hormona similar a la LH que produce la ovulación en un ciclo espontáneo de una mujer), que engendra el efecto de la maduración final ovular. Esta administración se aplica 36 horas antes de la punción.
  2. Luego se efectúa la punción ovárica. Esa consiste en la extracción de óvulos por aspiración transvaginal guiada por ultrasonido.  El proceso se inicia unas 36 horas después de la inyección de la hCG. El médico especialista procederá a la aspiración de los óvulos (bajo anestesia local). El procedimiento dura aproximadamente 20 minutos y la paciente pasa a una sala privada de recuperación donde permanece en reposo aproximadamente una hora. Antes de ser dada de alta, la paciente es informada del protocolo de medicamentos a utilizar en los próximos días, así como de posibles efectos secundarios del procedimiento para que se comunique inmediatamente con su médico(a) de cabecera.
  3.  Recogida del semen y capacitación. Tras la recogida de la muestra de semen por masturbación, se realiza una capacitación del mismo. Esa consiste en la realización de una concentración de espermatozoides por medios físicos y químicos.
  4. Preparación de los óvulos. Transcurridas unas horas (entre 4 y 6) desde la punción ovárica, los óvulos obtenidos se someten a un proceso de decumulación, que consiste en la eliminación de las células que rodean el óvulo mediante una combinación de métodos enzimáticos y mecánicos. Se realiza una incubación en hialuronidasa, que es la enzima que poseen los espermatozoides para la degradación de la red que envuelve al óvulo. Finalmente se aspiran las células que lo rodean hasta eliminar completamente las células de la granulosa.
  5. Inyección espermática. Trabajando bajo control microscópico de alta magnificación, se selecciona cada óvulo y se lo sujeta con una micropipeta por aspiración, mientras que con una microaguja que aspiró anteriormente un espermatozoide se penetra el óvulo a través de su zona pelúcida y la membrana ovular y se lo microinyecta dentro del citoplasma suavemente. El óvulo debe estar en una posición espacial particular bajo el microscopio para no dañar estructuras vitales. El procedimiento de preparación del óvulo e inyección espermática debe ser de un tiempo breve, que dependerá de la experiencia del/de la biólogo(a) operador(a). Finalizado el proceso, se colocan los óvulos microinyectados en tubos de ensayo en una incubadora hasta el día siguiente en el cual se diagnostica si la fertilización ha sido exitosa.
  6. Cultivo embrionario. El cultivo de los óvulos microinyectados y el crecimiento embrionario son idénticos a los de una  FIV  y la transferencia de los embriones se realiza entre el tercer y quinto día post aspiración ovular.
  7. Comunicación con la paciente:  Es muy importante que el médico de cabecera de la paciente o de la pareja que realiza la ICSI se mantenga en comunicación constante para dar información de cómo evoluciona el proceso. En el día posterior a la captura ovular, el/la médico(a) debe indicar cuántos de los óvulos fertilizaron. A partir de ese momento, debe tener una comunicación diaria para informar la evolución de los embriones y confirmar la fecha y hora de la transferencia embrionaria.